Desordename la noche
con tus incontrolables anhelos de mas
sudor y respiraciones aceleradas
condensando el aire
Desordename las sabanas
con la locura que reprimes día a día
que
te toca
que
te mueve
que
te asusta tanto
Desordename la vida
destruyela
con besos a medio despertar
encantos infantiles
y lascivas necesidades...
te doy permiso.