jueves, 3 de octubre de 2013

#521


No queda nada.
Las palabras son mierda en bruto, y con ellas, los años.
Se han perdido los huéspedes centelleantes que habitaban en ti;
         el cínico, el cálido, y el que pecaba de romántico.
Se han esfumado entre los matices grises de esta habitación
         testigo de nuestras inexplicables adicciones.
Nunca regresaron a reclamar este cuerpo vacío,
         inerte al otro extremo de la cama.
Han dejado solo la desesperanza, la fatiga y los desalentadores intentos.
¿Vale la pena luchar, acaso?
D e s p i e r t a,
todo ha sido un sueño

Ya no queda nada de mí, para ti.